Churros con chocolate

churs

 

Ingredientes:

Harina
Sal
Aceite

 

Elaboración
Coges un vaso y lo llenas de harina a rebosar y lo vacías en un cazo.
Ahora vamos con el agua: la cantidad necesaria la calculamos con el mismo vaso que hemos usado para la harina, pero a diferencia de que con la harina llenamos totalmente el vaso, con el agua alcanzaremos hasta una altura que falte el grosor de un dedo para llenar el vaso, o sea unos dos centimetros para llenar el vaso. De esta forma vemos que usamos menos agua que harina, esto es esencial para que al freir los churros no se "desparramen" ni se "abran" lo cual ocurriría si tuviesen demasiada agua. El usar poca agua provocará que el interior del churro esté crudo así que hay que ir haciendo pruebas hasta que encontreis vuestro punto exacto en el vaso que usais para medir. Bien, echamos el agua en otro cazo y le echamos dos pizcas de sal y lo llevamos a hervir.

Al hervir el agua la echamos sobre la harina en el otro cazo y con un tenedor removemos bien hasta que no quede harina suelta (no tengais la tentación de añadir más agua pues aunque no lo creais con remover bien se formará la masa, el echar más agua estropeará los churros). Ahora coged la churrera (en el caso de que no tengáis la churrera se pueden hacer bastoncillos de pasta con las manos). El fuego debe ponerse de forma que el aceite no llegue a quemarse por lo que habrá que bajarlo de vez en cuando cuando vemos que el aceite se quema.

En cuanto están un poco dorados (que no cojan color marrón sino amarillo simplemente) se sacan y se espolvorean con azucar. El chocolate debe prepararse que no tenga demasiada leche, algo espesito está mejor. Se hace simplemente derritiendo chocolate para taza en leche.
Con un vaso de leche y cuatro o seis pastillas de chocolate bastará para una o dos personas.